Todo comenzó cuando nuestro padre y fundador de la bodega Benito Vázquez plantó las hoy emblemáticas cepas viejas de albariño en Finca Carballal. Esas primeras elaboraciones junto a las de otros viticultores bodegueros, fueron las que demostraron la calidad de los albariños de esta zona de Galicia e impulsaron entonces, la constitución de la actual DO Rías Baixas.
Nuestros vinos se embotellan bajo la marca Carballal, con el mismo nombre de la finca en la que antiguamente había robles (carballos en Gallego); y el Sete Cepas, en honor a los siete hermanos que estamos involucrados en la bodega.
En la bodega, de diseño contemporáneo y rodeada de viñedos, también recibimos visitas donde se pueden realizar actividades programadas de enoturismo y conocer in situ nuestros vinos cuya personalidad radica en que detrás de cada botella está el fruto de muchas horas de sol, las lluvias y brisas del atlántico, de la acción de la tierra,… y del trabajo de personas apasionadas por la viticultura y el vino.